Hide/show left column Hide/show left column Hide/show left column
Hide/show right column
Hemeroteca
Sitios Asociados
Visitantes
Inicio > Preg. y Respuestas > Preg. y Respuestas

[]
Preguntado y Respondido por Minimum el 06-Dec-2004 03:24 (9476 lecturas)
S G: En contra de la creencia de un instinto maternal, los estudios –fundamentalmente de la ethología- demostraron que el comportamiento materno no está estrictamente definido por el patrimonio genético y necesita de aprendizaje para poder refinarse. El apego a los cachorros no es automático, requiere que la madre no haya tenido trastornos de socialización y sobre todo durante la impronta (período en el cual el cachorrito aprende a relacionarse y comunicarse, reconociendo a los de su especie y a las jerarquías de rango).

Como todo vertebrado de sangre caliente –aves y mamíferos-, el cachorro viene al mundo sin saber a que especie pertenece. Este es un aprendizaje particular, casi irreversible, que permite al perrito adquirir dicha información; para que ello se realice será preciso el tejer lazos afectivos con el individuo a cuyo cargo y protección estuviera (la madre, generalmente). Se ha comprobado que muchas perras criadas artificialmente, o separadas a los pocos días de vida de su progenitora, luego resultan muy "malas" madres e inclusive llegan a matar y a comerse a sus hijos. También en hembras con alimentación deficiente, desnutridas, se comprueba esta conducta atípica. Hay perras que al parir comienzan a realizar el comportamiento natural de ingerir la placenta, quitar la bolsa que cubre al cachorro, cortar el cordón y –parecería fallar el bloqueo instintivo- continúan el accionar de los mordiscos y culminan comiéndose a la cría (No siempre repiten esta conducta). Otras, luego de unos días de atención normal, inesperadamente comen a sus hijos (Comportamiento patológico que suelen reiterar en las lechigadas venideras).

L de la S: La Ethología llama cronismo (de Cronos, dios que comía a sus hijos) a esta conducta patológica, recurrente, muy difícil de curar, denominando cronoide al comportamiento fagocitatorio que ocurre una sola vez, o –ya hablándose de tendencia cronoide- de suceder varias veces pero a lo largo de la vida de la hembra; una tercera forma, originada en el stress sin abreacción, consiste en licuefacciones fetales –parciales o completas-, que se denominan recesit genésico (Los veterinarios, al cotejar el número de fetos de la ecografía con los después nacidos, suponen erróneamente que hubo un aborto.

El cuadro del cronismo describe la acción infanticida de la lechigada saludable, sin razones que justifiquen la eugenesia, para luego ingerir a los cachorros (o sólo los cuerpos, o las patas, o las cabezas, o los vientres), no importa el número de ejemplares devorados, pues la locura incurre en propia estereotipia y, quizá, caprichosamente perdone –también sin motivo- a algunos de la camada. Los hijos, reitero, deben ser sanos, con temperaturas normales, y la actitud fagocitatoria repetirse en la totalidad o en la mayoría de las pariciones y hasta la octava semana posterior al nacimiento. Existe un cronismo literal tratándose de conducta paterna (Como el dios de la mitología, el padre devora hijos que en futuro pueden convertirse en rivales jerárquicos); este encuadramiento nomina aun sin reiteración.

Si bien un comportamiento anormal, no se inscribe en lo patoethológico a las madres que ultiman y comen a sus cachorritos malformados, débiles (con temperatura inferior a la media) o enfermos; este caso no constituye psiquismo sino un proceder natural –eugenesia piadosa-, y es puro aprovechamiento de la Naturaleza el nutrirse de lo improspero. Tampoco hay cronismo en la ingesta de las criaturas fallecidas por sí solas; se convierten en carne, pero además en factor de riesgo (los hedores podrían atraer a un enemigo).

No se considera cronismo –admitiéndose como canibalismo propio y natural de los cánidos- el que los padres engullan a su cría putrefacta; lo corrupto "carece de parientes", y de feromonas de bloqueo: Los animales viven en estado de gracia perpetua, su moral y costumbres se limitan a obtener devenir.

En cambio, será cronoide la crisis de la madre que, por miedo, protectora, hace desaparecer literalmente a sus cachorros; solución equívoca inspirada en el stress (cuya lógica de sobrevivencia individual o compasiones mortales no tiene terceros caninos). Los cachorritos manoseados y aun observados por personas extrañas concluyen, más de una vez, en materno y valiente festín.

Una conducta de madres cómplices, llamada sibilismo (de Sibila, mujer a quien los antiguos relacionaban con la erudición profética), normal y muy común en lobos, cimarrones y razas de riña, remite nuevamente a mitológicas verdades y a la ética de Natura: El hermano mayor, a gusto, convierte en manduque al pequeño de la lechigada. Ninguna madre castiga el sibilismo e, inclusive, quizá se sume al banquete platónico.

  Imprimir Q&A Enviar Q&A Enviar respuesta


voraus.com es un web de carácter personal, independiente y sin publicidad, cuyo origen se remonta a finales del 1997, es un proyecto sin fines comerciales, todos los contenidos publicados se ofrece de forma libre y gratuita. Nuestros colaboradores contribuyen sin remuneración ni ánimo de lucro, y la posibilidad de colaborar está abierta permanentemente a todos sus lectores.
voraus.com no es una sociedad mercantil ni desempeña labor remunerada alguna, y los gastos que genera esta publicación son soportados por su editor, que no cuenta para ello con ningún tipo de ayuda económica o patrocinio. Tampoco cuenta con ningún tipo de staff profesional.
Esta web es editada y mantenida por Rafael Sánchez-Garrido, desde Málaga (España). Su editor no se responsabiliza en absoluto de las opiniones vertidas por sus colaboradores en esta publicación, ni de los comentarios públicos realizados por los lectores en el web de la publicación, ni del uso que sus lectores puedan hacer de las mismas, ni de las consecuencias que puedan derivarse de dicho uso, ni de los posibles errores de traducción o mecanización, ni de la calidad o veracidad de los documentos que se referencien.
Esta publicación se suministra gratis y sin garantía, y su editor no se proclama experto en las materias tratadas.Toda información publicada en este sitio debe ser verificada antes de su uso.
Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Powered by XOOPS 2.0.5.2 © 2001-2007 The XOOPS Project
www.voraus.com - www.vorausmedia.com - www.wusv.net - www.mercadog.com