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Publicado: 31/5/2003
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El fomento del instinto de presa. 2ª parte.

por Armin Winkler


Titulo Original: Prey Drive Promotion, Part II
Original en : http://www.schutzhundvillage.com/arminhome.html

Como prometí, he aquí la segunda parte de mi artículo sobre el fomento del instinto de presa. Desde luego, no empezaré desde el principio del entrenamiento del instinto de presa otra vez. Voy a suponer que el lector ha leído la primera parte de este artículo para continuar con mi argumento. Hay varios ejercicios que personalmente creo que deberían iniciarse durante el entrenamiento para el fomento del instinto de presa, estos ejercicios van a ser el centro de este artículo.

Como cualquiera que haya estado implicado con perros durante algún tiempo, soy absolutamente consciente que el entrenamiento no siempre sigue los pasos perfilados en libros o videos. Pero si estamos implicados en el adiestramiento de un perro con un sólido instinto de presa, y seguimos los pasos que esbocé en el último artículo, entonces podemos dar por supuesto que el perro tendrá una sólida base en las siguientes técnicas:

  • Muerde con firmeza un trapo y lo sujeta
  • Mantiene el trapo en su boca y lo transporta durante cortas distancias.
  • Puede saltar hacia arriba y morder un trapo en movimiento.
  • Ladra al figurante inmóvil para crear actividad.
  • Corre hacia el figurante, luego salta y muerde para hacer presa.

Dado que estamos entrenando al perro "con el programa," si se puede decir así, la transición a la manga es una muy buena elección como siguiente paso del adiestramiento. El empezar con una manga para cachorros, una manga intermedia, o una de adultos, en realidad depende de la edad, tamaño y aptitud del perro. El tipo de manga utilizada realmente no tiene importancia, el adiestramiento se ve más o menos igual.

El primer paso en lograr la transición a la manga es hacer que el perro acepte la manga como su nuevo objeto de presa, en otras palabras, tiene que ver la manga de la misma manera que veía hasta ahora el saco o el trapo. Prefiero comenzar balanceando y meneando la manga frente al perro, fuera de su alcance, de vez en cuando la arrojo justo donde no pueda agarrarla.

He obtenido mayor éxito cuando no comienzo con la manga en mi brazo al principio, por dos razones:
  • Puedo mover la manga más libremente y por consiguiente estimular al perro con más fuerza.
  • Me he encontrado con que algunos perros no vacilan en morder un objeto al principio, pero actúan indecisos cuando muerden "una parte del figurante

En las fases iniciales de este entrenamiento deberíamos poner mucho cuidado en eliminar toda vacilación o inhibición en el perro para permitir que sus instintos emerjan con tanta fuerza como sea posible.

Una advertencia para esta fase del período de entrenamiento. Como figurantes debemos darnos cuenta de que la manga es mucho más una parte de nosotros de lo que lo fue el saco. Debemos ser muy conscientes de esto y debemos recordar las palabras del Dr. Raiser: "Si uno trata de fomentar el instinto de presa, entonces toda la atención del perro debería estar en la presa, lo que significa que es la presa la que realiza todo el movimiento, no el figurante. Además, la presa nunca se mueve hacia el perro, sino siempre alejándose de él, incluso después de ser agarrada". Usted preguntará: ¿Por que presta tanta atención a esto? La respuesta es simple, es algo muy importante.

Como nos esforzamos por mover la manga de manera descontrolada y esporádica también nos movemos bastante de un lado para otro y es fácil realizar movimientos de forma que sean vistos por el perro como si se tratara de una confrontación. Lo que a su vez es totalmente contraproducente para el trabajo de presa.

Otro problema muy común en esta fase del entrenamiento es que la manga se mueve hacia el perro, algunas veces de manera bastante enérgica. Pocas cosas me molestan tanto cuando trabajo a un perro joven como verlo alejarse del trayecto de la manga para evitar ser golpeado por ésta, o para evitar que le golpee con fuerza bajo la garganta. "La presa siempre se aleja del perro" Esto tiene la misma aplicación para la manga que tenía para el trapo.

Una vez dicho esto, déjame describir a que debería parecerse el trabajo. Como ya reseñé arriba, el instinto de presa del perro es estimulado por la manga en movimiento, él sigue llegando y tratando de morderla, pero hasta ahora en vano. Ahora es el momento de dar al perro una opción de morder, para ello la manga puede mantenerse en el lado opuesto, o puede estar colocada en el brazo del figurante. El figurante pasa por delante del perro lateralmente (no hacia él) y presenta la manga.

Varias puntos a tener en cuenta:
  • El perro necesita que se le de una buena opción de morder la manga.
  • El perro puede mostrarse un poco inseguro por la percepción de la nueva presa, así que debería conseguirla inmediatamente, incluso si la mordida es un poco débil.
  • Éste es un ejercicio educativo, así es que queremos enseñar al perro dónde queremos que muerda en la manga, permitiéndole únicamente morder la zona correcta de ésta.

Tan pronto como el perro ha conseguido la manga trabajamos en obligarle a aferrarse a ella. Los mismos dos métodos que describí para el trabajo con el saco funcionan, coloco la cuerda o la correa en la manga para tirar con fuerza de ella cuando el perro quiera soltarla, o desafiar al perro por su presa inmediatamente. Sigo los mismos pasos de adiestramiento al igual que con el saco obligando al perro a mantener su agarre inicial en la manga. Al igual que con el saco, la manga luego será presentada progresivamente más alto hasta que el perro de nuevo tenga que saltar y morder para hacer presa. Recuerde, no es urgente colocar al perro en la manga.

Al llegar a este punto considero que es necesario de nuevo hablar brevemente del ejercicio de acometida o ataque. Como describí en mi último artículo, si puedo doy comienzo al ejercicio con un saco ya, para enseñar al perro la técnica de apuntar y reducir inhibiciones cuando llega a morder la presa que se encuentra sobre el figurante que está encarado al perro. Estos dos temas son de suma importancia, y nos ofrecen nuevos problemas cuando trabajamos con la manga. El perro tiene que acertar con más precisión para lograr una buena mordida en la manga. El figurante tiene que tener mucho cuidado de recibir al perro suavemente, para que éste no se lastima la boca en la manga. Y, la manga está mucho más cerca del cuerpo del figurante, así es que la situación frontal es mucho más amenazante para el perro.

Raiser describe que él comienza este ejercicio moviéndose lateralmente hacia el perro estimulado, luego se suelta el perro cuando da la señal el figurante. Inicialmente el perro se dirige antes al figurante y a la manga si está de lado que de frente. Poco a poco el perro va alcanzando más y más de frente., hasta que ataca al figurante directamente con la manga en horizontal frente al pecho de este. Durante todas estas mordidas siempre es importante que el figurante recompense al perro ante cualquier problema que éste presente y que siempre amortigüe suavemente el impacto del perro.

Enseño este ejercicio de manera muy similar en principio, pero técnicamente algo diferente. Déjame describirlo brevemente. El perro, que está sujeto por el collar, es estimulado por el figurante en presa, la manga se mueve bastante, y normalmente dejo que el perro intente morderla y falle un par de veces. Luego me alejo del perro, siempre asegurándose que sus ojos están fijos en la manga, la cual se balancea (recuerde, estamos trabajando al perro en presa en esta fase). Al principio no me alejo más de unos 5-10 metros de guía y perro. Cuando haya alcanzado mi lugar de recepción, me inclino, balanceando la manga justo por encima del suelo. Cuando el perro esta bastante crecido, le doy al guía la señal (convenida) para que le deje marchar. El perro carga frenéticamente sobre la manga que se balancea, cuando llega dentro de la distancia establecida, donde debe apuntar y lanzarse de un salto, me pongo de pie y levanto la manga a la altura que pienso que el perro puede alcanzar fácilmente. Esta última maniobra de "evasión" de la presa (la manga) advierte al perro para que siga el movimiento de la manga. El perro saltará hacia arriba y hacia adelante para atrapar la manga que se mueve hacia arriba y hacia atrás (la presa se aleja del perro). El contacto debería ser calculado de tal manera que suceda que la manga se encuentre en la posición en la que normalmente está cuándo un figurante realiza cualquier ejercicio frontal en una prueba. El impacto del perro tiene que ser amortiguado por el figurante, quien luego procede a colocar al perro sobre el suelo. Al principio, el perro conseguirá la manga en ese momento. Considero que este método logra un gran éxito con perros que de forma natural no tienen una fuerte acometida. El perro acomete al figurante frontalmente desde un principio sin darse cuenta de por qué se muestra completamente fascinado por el segundo movimiento de la manga. Como dije al principio, hacer el ejercicio en presa, es lo mismo solo que ejecutado de forma un poco diferente. Una advertencia relativa a este método, necesita un buen "timing" por parte del figurante. Recomendaría que los figurantes practiquen esta maniobra con perros experimentados que ya acometen de forma correcta, antes de que experimenten sobre perros que están aprendiendo.

La siguiente habilidad que el perro debería aprender durante el fomento del instinto de presa es el contraataque. En su libro el Dr. Raiser titula este capítulo como "Enseñando al perro a pelear" Déjame tomarme un momento para recordar a los lectores que ninguno de los ejercicios descritos tienen que suceder exactamente en la secuencia en que los he esquematizado. Algunas veces enseño el contraataque antes en el adiestramiento si el perro lo permite. Sin embargo, creo que morder la manga, acometer y contraatacar son técnicas que un perro debe dominar con maestría antes de que los ejercicios para una prueba se unan. Ahora regresemos al contraataque ¿Qué es el contraataque? Déjame definirlo. Contraatacar es todo tipo de comportamiento enérgico por parte del perro cuando percibe la adversidad (el estrés) durante un ejercicio de mordida. Las formas más comunes son tirar con fuerza, gruñir, rectificar la mordida y sacudir. El Dr. Raiser se concentra bastante en su libro en el comportamiento de "Sacudir a muerte la presa". Mi reacción predilecta es el comportamiento de rectificar la mordida, porque creo que tiene más beneficios para el perro, especialmente en su carrera como perro deportivo. Con idea de este argumento, utilizaré el término contraataque.

Para enseñar a contraatacar, depende mucho del perro, debemos ajustar nuestro entrenamiento a cada perro en particular. Por citar al Dr. Raiser: "En perros con instintos muy fuertes y en algunos perros inseguros es relativamente fácil provocar el comportamiento de "sacudir a muerte" En otros perros eso no podrá ser posible hasta los 15 meses o más o hasta que haya experimentado un fuerte fomento del instinto de defensa" Por eso creo firmemente que deberíamos recordar la enseñanza de esta técnica en cada fase del adiestramiento a fin de no perder ninguna ocasión. Tenemos que reconocer el comportamiento de contraataque con objeto de recompensarlo siempre que suceda, incluso si estamos trabajando en otro ejercicio.

Déjame explicar como enseño el contraataque. Coloco al perro la correa. Mientras el perro está sujeto por el guía debería mantener tensa la correa, el figurante debería conservar el objeto de morder (manga o trapo) en calma y fijo. El figurante tampoco debería enfrentarse al perro, lo que quiere decir que debería mantener al perro un poco detrás suyo. Ahora recuerde, es la adversidad la que provoca que el perro contraataque. Entonces, debemos crear adversidad en dosis muy pequeñas. Flexionamos nuestro brazo de la manga, como si la presa hubiera cobrado nuevos bríos. Podemos tapar los ojos del perro con nuestra mano. Podemos encarar al perro más frontalmente. Podemos hacer cosquillas en su garganta. Podemos elevar al perro un poco. Podemos frotar al perro con una vara. Le podemos arrastrar hacia un objeto extraño. Podemos soplar en su cara. Las posibilidades parecen realmente no tener fin, mientras tengamos siempre presente que es mejor crear poca adversidad que mucha. La adversidad está planeada para crear en el perro un poco de estrés y hacerle sentirse ligeramente inseguro. Inmediatamente después del estrés debería haber un momento en el cual el factor que causa lo causa disminuye un poco. El perro percibirá esto como si el adversario experimentase un momento de debilidad. Los perros con instintos normales tomarán este momento de debilidad para imponerse ellos y esta afirmación es nuestro contraataque.

De lo que debemos darnos cuenta es de que es el estrés el que provoca el contraataque. Podemos provocar el estrés del perro involuntariamente en cualquier momento durante el adiestramiento, así es que si el perro contraataca en cualquier momento del adiestramiento precoz, debemos dejar que gane. Podemos hacer esto soltando la manga, o aflojando y parando momentáneamente antes de que continuemos con lo que estábamos haciendo. Realmente tenemos que tantear un perro para ver qué método para provocar el contraataque es el más adecuado a fin de que no creemos problemas en el agarre. Al principio recompenso cualquier contraataque, así que no creo inseguridades en el perro (Raiser: "la tolerancia natural de la agresión causa inseguridad"). No obstante, como la confianza de los perros y el repertorio de habilidades crece, selecciono más los contraataques a recompensar, y a no recompensar. Por ejemplo, un perro con un mordida muy poco llena, que sacude violentamente no alcanzará su objetivo conmigo durante mucho tiempo, ya que esperaré una rectificación en la mordida antes de reforzar el contraataque.

En general diría que sólo recompenso la sacudida, el gruñido o el tirón como contraataque al principio del adiestramiento y más tarde sólo con perros cuyas mordidas son totalmente a boca llena y casi perfectas. Pero otra vez debo juzgar cada situación según sucede, nada está grabado en piedra. Si el método citado anteriormente, el cual en la forma es muy similar al que el Dr. Raiser describe en su libro, no conduce al deseado comportamiento de contraataque, entonces probablemente tendremos que esperar hasta que el perro madure más y haya comenzado el fomento del instinto de defensa.

Antes de que resuma el fomento del instinto de presa, quiero abordar un ejercicio más, el cuál considero de gran importancia para el trabajo del instinto de presa. Este ejercicio es hacer estallar el instinto desde la fase de control. Para esto necesito un perro bastante avanzado en el adiestramiento que muerda la manga (o al menos la manga de cachorros) y preferiblemente que ya contraataque (preferible, aunque no absolutamente necesario). Un problema muy común aunque también enorme que encuentro siempre es que perros muy capacitados padecen enormemente la influencia del guía (por muy suave que pueda ser). Los instintos de un perro se inhiben mediante la obediencia, después de todo, la obediencia enseña al perro que el guía decide cuando puede y cuando no puede seguir sus instintos. Es tan sólo natural entonces que tras la obediencia durante el trabajo de mordida el rendimiento en la mordida del perro pueda sufrir. Déjame adelantar una crítica aquí. ¿Este tío nunca ha oído del bloqueo del instinto? Por supuesto que lo he oído, y de los lectores quien no, el bloqueo del instinto se refiere a acumular instinto mediante la obediencia. Desafortuna-da-men-te, es necesario un maestro para hacer que esta técnica funcione bien y no todos noso-tros, yo incluido, somos maestros en esto. El ejercicio que voy a describir de alguna manera alcanza el mismo propósito, solo que el perro aprende a hacerlo el mismo, en lugar de que el guía lo enseñe.

La forma en que empiezo este ejercicio es colocando al perro como en la huída del SchH II y III. En otras palabras, procuro que el guía haga que su perro se tumbe, sujetándolo por el collar. Permanezco lateralmente con la manga encarada hacia el perro. El acuerdo está en que el guía suelte al perro tan pronto como doy un paso. En ese momento comienzo a huir. El perro debería seguir y morder la manga. Tan pronto como él hace un agarre firme le soltaré la manga, el perro consigue hacer presa. Inicialmente compruebo que el agarre del perro no puede ser tan contundente como lo es durante los ejercicios con gran estimulación. El perro incluso puede actuar un poco carente de entusiasmo, después de todo, primero tiene que obedecer tumbándose, y luego desobedecer abandonando la posición. Y aún así tiene que reunir bastante instinto para atrapar al figurante y morder la manga. Este ejercicio es más duro para los perros de que lo que la gente cree, y estoy seguro que todo figurante estará de acuerdo conmigo que gran cantidad de perros muestran una atenuación en el desarrollo de la mordida en las fases iniciales de este ejercicio. El ejercicio evoluciona hasta que el perro tenga que tumbarse suelto de correa y permanecer quieto hasta que el figurante se mueva. Esto lleva bastante control. El siguiente paso es hacer que el perro camine en junto durante un rato, luego se tumbe y después va la huída. Después haremos que el perro camine en junto con algunas pausas con sentado, luego cuando el perro haya realizado bastantes veces el junto y el sentado, el figurante sacude la manga mientras el perro está en sentado, para permitirle llegar en una acometida frontal. El lector atento reconocerá esto como una aproximación muy cercana al ejercicio de SchH I de ataque sobre el guía. Finalmente, tengo al guía caminando en junto con el perro a mi alrededor y haciendo una pausa con sentado tras de mi, luego me giro y agito la manga, para dejar morder al perro. El tumbado de la huída en el SchH II y III, caminar junto hacia el escondite para el ataque sobre el guía en SchH I, y la conducción por detrás en SchH II y III antes del ataque sorpresivo, son ejercicios de gran presión del guía en las pruebas. Los perros que han aprendido como hacer explotar al instinto desde la fase de obediencia tendrán menos problemas con estos ejercicios. Enseño a propósito este ejercicio durante el fomente del instinto de presa, porque considero que los perros aprenden esta explosión dentro del instinto fácilmente mientras trabajan puramente en el instinto de presa y no tienen que cargar con el equipaje extra del estrés del trabajo del instinto de defensa. Desde luego, la cantidad de obediencia tiene que ser medida para el nivel de habilidad de los perros en la obediencia.

El objetivo del fomento del instinto de presa se alcanza cuando el perro ha aprendido que la presencia de un figurante en el campo significa que la cotizada presa no puede estar demasiado lejos, que él puede incentivar al figurante mediante el ladrido para que exista actividad y cuando domina la técnica de agarre correcta, rapidez, acometida dura, contra-ataque y explosión dentro del instinto desde la obediencia. En este momento, el campo, el figurante y la manga se han convertido en estímulos que disparan el instinto de presa del perro. Si fuéramos capaces de colocar tal base sólida y fuerte en el trabajo del instinto de presa en la protección, estaríamos en el camino correcto del éxito en el campo del deporte.

Por supuesto, tan maravilloso como es el instinto de presa, no está exento de desventajas. Uno de los mayores problemas es que el instinto de presa puede ser agotador o fatigante. Esto quiere decir que puede llegar un punto en el cual el perro no parece estar cazando o atrapando la presa, Raiser llama a esto "Estímulo y cansancio específico de acción". Cuando el instinto de presa del perro está agotado, el adiestramiento termina por esa sesión. Si el cansancio excesivo llega muy de prisa, entonces se pone muy difícil lograr progresos. Otro problema con el instinto de presa puede ser que éste no sea lo bastante fuerte en un perro en particular para morder un saco de manera eficaz. Con perros como estos el entrenamiento es frustrante y no se hace ningún progreso trabajando solo en presa. No hago estos comentarios para lanzar una ligera negativa en el trabajo del instinto de presa, al contrario, el trabajo de fomento debería siempre basarse en el instinto de presa. Pero quiero dejar claro que el adiestramiento no se hace por cualquier medio incluso al final del fomento del instinto de presa. Todavía tenemos que trabajar con el instinto de defensa del perro, y luego tenemos que trabajar en canalizar el instinto de defensa en el instinto de presa, y como podemos trabajar en equilibrar los dos instintos. Espero lograr la oportunidad de abordar esos temas excitantes en publicaciones futuras, así como explicar alguna terminología cinológica (ciencias relacionadas con el perro) específica.


AUTOR


Armin Winkler
E-Mail: AWKobold@aol.com
Web: http://www.schutzhundvillage.com/arminhome.html

Traducido por : corby
E-Mail: corbycan@ya.com


 
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