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Publicado: 31/5/2003
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Hablemos de tu perro. Parte I

por Armin Winkler


Original en : http://www.schutzhundvillage.com/arminhome.html

El SV celebra 100 años este año, así pues todas las ideas y los objetivos del adiestramiento de Schutzhund han sido clausurados por 100 años también. En ese tiempo se han escrito innumerables libros, y se han impartido aún más seminarios, y no digamos cuantas conversaciones y discusiones se han sostenido hasta altas horas de la noche sobre el tema del adiestramiento canino. En todos estos debates sobre perros, sus características, y su entrenamiento se utilizó bastante terminología. Al ser una de esas personas que con frecuencia charlan hasta tarde por la noche hasta perder la voz, he descubierto que muy pocas cosas en el adiestramiento son realmente tan variadas como las interpretaciones de la terminología. ¿Por qué es esto?

A muchos términos utilizados hoy en el adiestramiento canino les asignaron un cierto significado según la forma en que eran utilizados. Pero a menudo a medida que el empleo de la palabra cambiada, lo mismo le ocurría a su significado. Una de las cosas más difíciles hoy en los debates sobre adiestramiento es establecer una base de comprensión e interpretación de la terminología. Normalmente una vez que la gente que mantiene la discusión está "en la misma onda" el coloquio llega a ser mucho más productivo. Considero que los conceptos del adiestramiento canino con frecuencia están demasiado simplificados. Los rasgos están generalizados y etiquetados de tal manera que se ha hecho virtualmente imposible visualizar a un perro partiendo de su descripción.

Todos tenemos que evaluar a los perros al objeto de contar con el método correcto para su adiestramiento. Para desarrollar un método de adiestramiento necesitamos saber tantos detalles sobre el perro como sea posible. Y para adquirir los detalles sobre el perro tenemos que dividir los temas en partes más pequeñas para lograr la motivación del perro. Así que en lugar de generalizar cualquier cosa que observe en torno al perro intento obtener una lectura de cada característica divisible que pueda encontrar. Cada rasgo es como una pieza en un mecanismo complejo, y para asegurarnos de que funciona correctamente, tenemos que analizar cada pieza.

No es mi intención "predicar el evangelio" y poner de manifiesto verdades incuestionables. El adiestramiento del perro no es una ciencia exacta, son suposiciones fundamentadas. Es de esperar que, mientras más formación obtengamos, más precisas llegarán a ser las suposiciones. Pero tenemos que recordarnos a nosotros mismos que aún quedarán suposiciones. Este artículo se propone como un argumento analítico de las complicaciones implícitas en este tipo de suposiciones. Espero que inspire alguna reflexión y desemboque en un examen más detallado de los pormenores.

Umbrales del estímulo


Este es el tema principal más lógico, dado que toda respuesta que muestra un perro es activada por un estímulo. Webster define umbral como "el punto en el que un estímulo es lo bastante fuerte como para ser percibido o produce una respuesta". En otras palabras es el nivel más bajo de estimulación que desencadenará una respuesta.

Desafortunadamente, este término no se utiliza lo suficiente cuando se evalúa a un perro. Cuando hablamos de instinto, nervio, dureza, etc, la mayoría de las veces nos estamos de hecho refiriendo al umbral del estímulo del perro, y a nada más. Empleemos el ejemplo del dolor para analizar esto. El dolor no es nada más que una molestia, y cada perro tiene un punto diferente en el cual un estímulo físico en particular se hace molesto. En otras palabras cada perro percibe la sensación de dolor a un nivel distinto de influencia física. Esto no tiene nada que ver con el carácter o el temperamento del perro, simplemente describe la respuesta de su cuerpo a un estímulo físico. Con frecuencia utilizamos palabras como "dureza" para resumir esto. Pero la dureza se ha convertido en una valoración de calidad. ¿Lo podemos simplificar realmente tanto?. Creo que no. Me ocuparé de la dureza en este artículo un poco más tarde, por ahora quisiera quedarme con la cuestión de los umbrales.

Otro ejemplo que ayuda a ilustrar este punto. Con frecuencia, los perros son evaluados según lo “defensivos” que sean. ¿Qué significa realmente esto? Supongo que depende de la persona que haga la valoración. Pero de nuevo, el término “defensivo” se presta a interpretación. La extensa variedad de perros sobre los que se ha dicho esto es enormemente diferente, sin embargo son todos clasificados con el mismo término. Una cosa que tienen en común la mayoría de los perros llamados “defensivos” es esta: Todos ellos poseen un umbral de estímulos bajo para el estímulo defensivo. Podrías decir: ¿No es lo mismo?”. La respuesta sería “¡No!” Hablaré también del instinto de defensa un poco más tarde, por ahora sólo diré esto: El instinto de autodefensa del perro se activa cuando éste percibe un estímulo que le lleva a sentirse preocupado por su propio bienestar físico. La respuesta podría ser defensa activa (agresión) o defensa pasiva (huída u otro tipo de comportamiento de evitación). Y esto engloba a todos los perros que son llamados “defensivos”, el único hilo común es su umbral de estímulo. Cada uno de estos perros puede requerir un enfoque diferente en el adiestramiento que depende mucho más de su respuesta a los estímulos que del umbral de éste. Algunos perros pueden tener un muy alto umbral de estímulo para el estímulo defensivo, esto no da ninguna idea de sus habilidades para manejar el estímulo una vez lo perciben.

El instinto de presa también tiene umbrales de excitación. Muchas evaluaciones de la calidad se hacen sobre los instinto de presa de los perros, cuando en realidad lo que se midió fue el umbral del estímulo. Con frecuencia esto conduce a conclusiones erróneas sobre los perros y consecuentemente dificulta el óptimo adiestramiento. El perro puede percibir un estímulo desencadenador de respuesta con suma facilidad. Por lo tanto es fácil de activar el instinto de presa que éste posee. Pero esto no significa en modo alguno que el perro tenga también buen instinto de presa. La calidad y la intensidad del instinto de presa del perro requiere una cautelosa evaluación independiente de la del umbral del estímulo. Observemos un test de cachorros. ¿Cuántas veces vemos cachorros que son fácilmente estimulados en presa y descubrimos que cuando maduran no alcanzan las expectativas que en ellos pusimos? De nuevo, bajo un examen más cuidadoso vemos que la facilidad para alcanzar la estimulación es una categoría que se valora de manera diferente a la calidad del instinto en sí.

Otro ejemplo es el umbral del estímulo para los ruidos. Creo que el test actualmente, en lugar de probar lo que se ha llamado “sensibilidad al ruido” no permite nada más que una pequeña valoración del umbral del estímulo para el ruido. Mi amigo Thomas Baumann también ve el test actual como una evaluación inadecuada de la sensibilidad al ruido. Él actualmente dirige una investigación sobre este tema en sus instalaciones privadas de adiestramiento, además de en la escuela de perros policía (Nasustadt/Sachsen/Alemania) que dirige. Ha construido una sala de adiestramiento con un equipo estéreo de alta tecnología con el que expone a cada perro que deja solo en la habitación mientras está siendo examinado a una colección de aproximadamente 15 ruidos durante tres minutos con cortas pausas entre ellos (los ruidos van desde el timbre de una bicicleta, rotura de cristales, hasta ruido de motores y fuegos artificiales). Los resultados de estas pruebas son asombrosos. Mientras algunos perros se presentan totalmente indiferentes al principio, se derrumban completamente después de aproximadamente un minuto. Otros al principio mostraron reacciones a los sonidos, ligero temor o agresión, pero algunos de estos se estabilizaron y superaron la prueba muy bien. La variedad de reacciones incluidas huída causada por el pánico, refugiarse de miedo en un rincón, permanecer completamente paralizado tiritando de miedo, reacciones agresivas y neutralidad. Esta investigación está lejos de acabar, y muchos investigadores se implicarán para interpretar las conclusiones finales de los estudios. Por ahora, es suficiente para permitirme ilustrar que la sensibilidad al ruido es mucho más difícil de medir de lo que a menudo se piensa. Y de nuevo los umbrales de cuando un ruido llega a ser molesto para un perro juegan un papel importante en la evaluación. Para determinar más que esto se tienen que observar las reacciones e interpretar estas con gran reflexión y detalle. De nuevo simplificar demasiado, la evaluación del carácter del perro no nos ayuda a lograr una visión clara de quien es.

Los umbrales de la estimulación tienen que ser medidos individual e independientemente de cada categoría evaluable. Representan subcategorías para cada rasgo que un perro pueda exhibir. Muchos perros pueden tener umbrales de estímulos idénticos, pero sus respuestas podrían variar mucho. No es raro que los umbrales sean de niveles diferentes en cada categoría. Me referiré a los niveles de estimulación probablemente en cada tema que aún resta por analizar lo que es de esperar nos ayudará a ilustrar donde y como encajan en la lectura del perro. Las conclusiones que me gustaría que el lector sacase de la discusión de los umbrales de estimulación es que requieren estudio separado, que sólo forman parte de los rasgos, que deberían ser nombrados separadamente y que por si mismos no nos dicen nada sobre la calidad del perro.

Un comentario final sobre los umbrales. Muchos pueden ser manipulados mediante experiencias. En otras palabras, el adiestramiento puede aumentar o disminuir algunos umbrales de estimulación. El proceso de aumento del umbral de estímulo es lo que nosotros llamamos insensibilización. Si este proceso se realiza correctamente, el perro necesitará un nivel de estimulación mucho mayor para mostrar una respuesta. Los umbrales del estímulo se disminuyen estableciendo situaciones en las que se predispondrá al perro para percibir un estímulo a bajo nivel. Mientras que al principio es realmente una combinación de factores estimulantes que disparan la respuesta, si se hace correctamente un simple estímulo de bajo nivel puede más tarde ser suficiente para activar dicha respuesta.

Dureza


La dureza es otro término que se utiliza demasiado abiertamente. Los perros son generalizados con esta etiqueta. ¿Pero que significa dureza? Veamos un enfoque cercano de esta. El conductista suizo Dr. E. Seiferle definió este término de la siguiente forma: “La habilidad para recibir influencias negativas y experiencias tales como dolor, castigo, afrontándolos sin ser afectado significativamente en el momento en que ocurren o a largo plazo”. En esta definición, está muy claro, que el perro en cuestión, tiene que percibir la influencia que está experimentado, como adversa o negativa y enfrentarse a esta sin ser significativamente afectado por ella.

Cuando un perro es denominado duro, son posibles muchas interpretaciones, a menos que se hagan exámenes más detallados para valorar realmente la dureza del perro. En mi opinión, el primer factor lógico a valorar son los umbrales del estímulo del perro. Por ejemplo, una de las influencias mencionada específicamente en la definición del Dr. Seiferle es el dolor. Pero como ya he mencionado, los umbrales del dolor en el perro varían bastante. Que un perro tenga un umbral de dolor muy alto, significa que es necesaria una influencia física bastante seria para causar incomodidad al perro. Pero si el perro no percibe la influencia física como dolorosa, ¿Podremos realmente decir que está “aguantando” el dolor? Creo que no. No percibir lo negativo, no nos da idea de cómo se comportaría el perro ante algo negativo.

Diría que en la mayoría de las veces que alguien habla de la dureza de un perro, todo lo que realmente aprendemos del perro es su umbral del dolor y su nivel de reactividad ¿Qué es reactividad? Bien, con esto yo quiero dar a entender la tendencia a mostrar una reacción. No parece importar actualmente el tipo de reacción que se exhiba. El perro que muestra cualquier reacción, con frecuencia es etiquetado automáticamente como no tan duro como el que no muestra reacción alguna. A menudo incluso reacciones fuertes y positivas son interpretadas como signos de debilidad. Mientras perros que o no son muy reactivos o no tienen altos umbrales de estímulo son llamados con frecuencia duros.

Creo que podríamos dividir la dureza en tres campos. Dureza al dolor, dureza hacia el figurante y dureza ante el guía. Estos son los principales campos en los que se utiliza el término dureza. Pienso que a la dureza al dolor se la puede denominar simplemente umbral del dolor. Es de hecho el nivel de influencia física que el perro percibe como incómoda o dolorosa. No expresa una idea sobre el carácter o el temperamento del perro. La dureza hacia el figurante depende claramente del umbral del estímulo defensivo del perro. Al perro que no se siente amenazado por el figurante no debería llamársele duro. La dureza hacia el guía depende de cuan fácilmente es afectado un perro por las emociones del guía. Si, quise decir emociones. Naturalmente existen superposiciones en estos tres campos. A menudo los perros relacionan un estímulo neutro, como el dolor, con el figurante o con el guía en cuyo caso el umbral del estímulo relativo al figurante o al guía llega a influir en cómo el perro responde ante el dolor. Pensemos en los perros que no pueden llevar un collar de pinchos en la obediencia porque se vendrían abajo. Muchos de estos mismos perros tirarán de sus dueños montados en bicicleta y sujetos con un collar de pinchos sin parpadear. La diferencia es que no existe influencia del guía durante el paseo en bicicleta. Otro ejemplo, perros que no tienen problema si sus propietarios los golpean con una vara blanda, algunos incluso llegan a excitarse por ello. Estos perros si sus umbrales del estímulo defensivo son bajos mostrarán reacciones extremas (positivas o negativas) si un figurante hiciera exactamente lo mismo.

Otro factor que afecta enormemente a la habilidad del perro para “soportar” algo son sus instintos. He elegido la palabra “soportar” para diferenciarla de la palabra “recibir que Seiferle utilizó en su definición de dureza. Por ejemplo un perro puede soportar una influencia negativa para satisfacer su instinto de presa, que no es lo mismo que ser capaz de recibir la misma influencia negativa en tal situación donde el instinto de presa no se ha activado.

Las pruebas normalizadas para la dureza en los exámenes de Suchtzhund, en las pruebas de confirmación y reconocimiento de raza son generalmente dos golpes de bastón durante el trabajo de protección. Esto nos da apenas un destello del perro y ni con mucho se acerca a una visión detallada. Todo lo que aprendemos es completamente útil, e informativo, pero no creo que nos diga mucho sobre la dureza del perro.

Espero no haber confundido a nadie. No tengo un sistema para evaluar la dureza en los perros, más perfecto de lo que lo puedan ser otros. Pero una calificación superficial no es suficiente, tenemos que profundizar. Tenemos que tener en mente la definición de dureza y observar todos los detalles que envuelven la situación y conservar todas las observaciones en nuestras propias perspectivas para lograr precisar tanto como sea posible la idea sobre el perro. Esto es indispensable para realizar el adiestramiento correcto.

Nervio


El nervio se ha convertido en la frase de moda para la mayoría de las cosas. Nervio bueno, nervio malo, nervio débil, nervio flojo, nervio marcado. ¿De dónde proceden estos términos? Y lo más importante ¿Qué es lo que significan? El nervio en si mismo no es más que una célula larga y fibrosa que transmite impulsos desde partes del cuerpo hasta el sistema nervioso central y de regreso. No creo que nadie diga actualmente de un perro que tiene células nerviosas “más flojas” que otro, lo que sería algo difícil de medir. Webster también se refiere al nervio como “audacia o descaro”. Aunque esto es más común, todavía no nos conduce a los usos del nervio. Personalmente creo que lo que se comenta sobre el nervio procede de la familiarización de un concepto conductual que muchos utilizan. Intentaré dar una breve descripción de este concepto antes de hablar sobre una valoración práctica del nervio.

El concepto al que me refiero es el que el conductista Ivan P. Pavlov desarrolló para el temperamento tipo. He utilizado un sistema para diferenciar entre cuatro “tipos” básicos, de mayor actividad del sistema nervioso (de donde proviene el término nervio). He basado la terminología en un concepto que nos lleva a Hipócrates (550 d.C.) donde los tipos de temperamento se basaron en cuatro fluidos corporales diferentes, denominados sangre (tipo sanguíneo), flema (tipo flemático), bilis (tipo colérico) y bilis negra (tipo melancólico). Esto es para explicar de donde proceden los términos. Ahora el análisis de lo que significan.

¿Qué quiere decir Pavlov con “mayor actividad del sistema nervioso”?. Los dos tipos básicos de procesos del sistema nervioso son excitación (emoción) e inhibición (bloqueo). Ambos procesos son necesarios para que un animal se adapte a su entorno y para que aprenda y realice habilidades y tareas en su función. Estos procesos se asientan en el córtex cerebral como han demostrado estudios psicológicos. Es la intensidad de estos procesos así como su equilibrio y velocidad de desplazamiento entre procesos lo que dio a Pavlov el criterio de separación para su clasificación del temperamento.

Perros que mostraron procesos de excitación e inhibición débilmente desarrollados, fueron clasificados como “tipos débiles”. El nombre para este tipo es tipo melancólico. Debido a que estos perros son identificados por su debilidad en los procesos del sistema nervioso nunca funcionaran correctamente en su entorno. Cualquier grado de dificultad al realizar un cometido les conducirá al fracaso. Generalmente muestran tendencias comportamentales pasivas y reacciones débiles. Las tendencias a la evitación y a la huída son pronunciadas. Parecen a menudo cohibidos, ansiosos e inseguros como resultado de su debilidad de procesos del sistema nervioso. Generalmente poseen umbrales bajos de estímulo.

Los “tipos fuertes” se dividen en tres tipos separados. El primero es el “tipo fuerte, desequilibrado excitable”. Este se refiere al tipo colérico. Este tipo muestra procesos de excitación fuertemente desarrollado con procesos de inhibición desarrollados débilmente. Con frecuencia parecen alterados y fuera de control. Tienen tendencias agresivas y son perros muy activos. Sus respuestas a órdenes y señales manuales que activen los procesos de excitación son muy rápidas. Pero la precisión que realizan su cometido es a menudo pobre, dado que los procesos de inhibición (bloqueo) están débilmente desarrollados y dominan los procesos de excitación. En otras palabras, no diferencian claramente los tareas. La reacción defensiva activa es pronunciada. Estos perros parecen coléricos (fácilmente enfadables o furiosos). Tienen umbrales de estímulo bajos.

El segundo es el “tipo fuerte, equilibrado, móvil”. A este tipo se le denomina “tipo sanguíneo”. La palabra equilibrado se refiere al equilibrio entre los procesos de fuerte excitación y fuerte inhibición (bloqueo). Estos tipos desarrollan todos los cometidos de manera muy rápida y precisa. Raramente cometen errores y aprenden muy rápidamente. Si poseen los atributos correctos para el trabajo de protección se hacen excelentes perros de trabajo. Generalmente tienen umbrales medios de instintos.

El tercero es el “tipo fuerte, equilibrado, perezoso”. A este tipo se le denomina tipo flemático. Poseen procesos de excitación fuertemente desarrollados al igual que los procesos de inhibición y un buen equilibrio entre ambos. La denominación de perezoso se refiere a la baja movilidad entre los dos procesos. A estos perros se les describe normalmente como tranquilos. Trabajan sistemática pero lentamente. Necesitan una estimulación fuerte pera permanecer motivados y requieren repetición del estímulo. Su potencial de desarrollo está limitado debido a su escasa movilidad. Tienen umbrales de estímulo altos.

Espero que esto proporcione al lector algo de comprensión sobre los tipos de temperamento básicos que nos conducen al término nervio. Naturalmente todavía existen diferencias dentro de cada tipo. De nuevo, me gustaría subrayar que mientras más detallada es una evaluación, mejor es.

Ahora que sabemos de dónde viene el término nervio, tenemos que examinar lo que deberíamos mirar cuándo discutimos sobre el nervio de un perro. Una gran equivocación es de nuevo los umbrales del estímulo que exhibe el perro. Un umbral bajo de estímulo no fortalece a un perro débil. Pero es probable que este perro sea más reactivo que uno con umbrales más altos de estímulo. Pero las reacciones tienen que ser evaluadas separadamente para determinar la fuerza del perro.

Otra característica malinterpretada es el nivel de actividad frente a la tranquilidad de un perro. A menudo se ha dicho que los perros tranquilos y a veces incluso pasivos tienen buenos nervios. Y aunque el tipo tranquilo es uno de los tipos fuertes, no son los más adecuados para trabajar. El tipo pasivo es de hecho con mucha frecuencia más débil que otra cosa. Para aportar un poco más de materia de reflexión en ese tema, me gustaría referirme a los descubrimientos del conductista Krushinsky en el adiestramiento de "perros antitanques" durante la guerra. Los perros antitanques eran adiestrados para correr bajo los tanques con un paquete de explosivos atados a sus lomos y quedarse allí hasta que los explosivos pudieran ser detonados. Descartando los aspectos despilfarradores de esta aplicación de los perros, precisa decirse que era una tarea sumamente difícil de realizar para éstos. Además de las distracciones del ruido del combate, el olor, y la gente por todas partes que entorpecía el manejo de los perros, también tuvieron que vencer el miedo y la inhibición naturales para quedarse sólo unos cuantos pies fuera de las cadenas aceradas de los tanques. Así es que es lógico que los perros demandados para esta tarea fuesen perros que tuviesen especialmente nervios fuertes. Pero por citar a Krushinsky "es un error esperar encontrar a estos perros entre los de tipo tranquilo y pasivo, en lugar de eso eran todos sumamente estimulables (excitables) y muy activos". Esto, sin embargo, no se hizo aparente hasta que todos los candidatos que mostraron grandes resultados en el adiestramiento fueron también probados para ver su excitabilidad y nivel de actividad. Realizaron pruebas cuantificando la facilidad para excitarlos y la movilidad física. Los resultados fueron muy claros, los perros que realizaron sus tareas de manera seria, rápida y precisa bajo estas exigencias extremas fueron los que mostraron también los niveles más altos de actividad y excitabilidad a bajo estímulo.

Así que todo el parloteo en torno al nervio que oigo en coloquios es bastante ambiguo y no lo suficientemente descriptivo. En los gustos de la gente sobre que tipo de temperamento (o de nervio) prefieren observar juega un papel importante el adjetivo que ellos colocan delante de la palabra nervio cuando se trata de describir a un perro. Una vez más, considero que necesitamos muchos más detalles en nuestros argumentos si queremos obtener una verdadera descripción del perro en cuestión.

Coraje


La palabra coraje da a entender una voluntad para enfrentarse y resistir a algo que es reconocido como potencialmente peligroso o dañino. Tengo que estar de acuerdo con Dr. F. Brunner cuando dice que esta es una descripción demasiado antropomor-fizada para ser utilizada cuando se discute sobre perros. Otra descripción de coraje es también una temeridad. Esto llega a ser muy útil en nuestro debate sobre perros. Probablemente deberíamos ir incluso un poco más allá en el análisis de la palabra para asegurarnos de que los malentendidos sean escasos. No exhibir el comportamiento de huida forma parte sin duda de lo que tratamos de decir cuando tachamos a un perro de valiente. Creo que un umbral alto de estímulo debido a la inquietud origina que el estímulo pueda suscitar igualmente apariencia de coraje. Es un término muy difícil de definir como práctico para el adiestramiento canino. Cambiaría totalmente el término y trataría de expresar lo que estamos tratando de decir con la palabra coraje, para dar un análisis cuantitativo de la tendencia de un perro para mostrar comportamiento de evitación (esto puede clasificarse desde ninguno hasta la huída inmediata). De nuevo no soy el único que piensa así. Mi amigo Thomas Baumann ha desarrollado un sistema similar de evaluación para el test de carácter de sus perros policía. Naturalmente existen más componentes para lo que tratamos de decir con la palabra coraje, pero estos tienen que ver más con el nivel del instinto de presa y con las respuestas activas particulares que muestra el perro en ciertas situaciones. Porque cuando hablamos de coraje, esperamos que el perro haga algo y no sólo que muestre miedo o huya. Estas respuestas dependen más de los comportamientos activos que los perros muestren durante el trabajo. Más sobre éstos después.

Audacia


Creo que tengo que mencionar el término audacia después de comentar el coraje. Bastante a menudo se utilizan como la misma palabra. Cuando algunos dicen coraje existe la implicación de que tiene lugar confrontación o forcejeo para probar este rasgo. Queremos que el perro haga algo “ante el peligro”. La audacia es un rasgo diferente. Creo que se identifica con un sentido de exploración y curiosidad del perro. Muchos perros de razas totalmente incapaces de realizar trabajos de protección, muestran, aun así, audacia. Tomando prestado de “Star Trek” por un momento, “Para atreverse a ir donde nadie ha estado antes” resume el rasgo bastante bien. Para calificar a un perro como audaz éste tiene que ser curioso y estar dispuesto a investigar. Puede incluso ser inseguro frente a los objetos y otras cosas de su entorno, pero el deseo interno de ver lo que es e investigarlo, hace al perro audaz. Podemos utilizar este término sin abordar el tema de como supera el perro los enfrentamientos. Implica un cierto nivel de confianza, pero en mayor grado describe un sentido activo de curiosidad que le permite explorar su entorno, de manera atrevida y acercarse a cualquier cosa que atraiga su interés.

Energía e hiperactividad.


Estos términos son ambos de mi cosecha. Quiero describir brevemente que quiero decir con ellos. Durante la discusión del nervio hablé sobre los niveles de actividad del perro. Aunque durante esta discusión, hablé sobre la excitación específica para el estímulo, me gustaría mencionar aquí que la excitación puede también suceder sin causa específica. Perros con alta energía e hiperactivos con frecuencia se muestran como si tuvieran mucho instinto. En estos casos, me pregunto ¿qué es instinto? Tras un examen más detallado encuentro que la energía del perro no está dirigida a nada específico. Peor es el caso del perro hiperactivo. La hiperactividad es el peor tipo de energía no dirigida imaginable. En los seminarios me refiero a estos perros como poseedores de un Trastorno Deficitario de la Atención, así es como actúan verdaderamente. Hiperactivos y completamente desconcentrados. Con una manipulación prudente podemos aprovechar esta energía carente de dirección y encauzarla canalizándola en un instinto. Esto no lo encontrará su dueño, es algo que tenemos que hacer los adiestradores. Es importante admitir que estos rasgos existen. Tienen que ser comprendidos y colocados en perspectiva al objeto de diseñar la correcta metodología del adiestramiento para un perro en particular.

Conclusión


Esto me conduce al término de la primera parte de éste artículo. Tenía la intención de tratar de los conceptos generales que son importantes en los procesos de evaluación de un perro. En la segunda parte me ocuparé de las respuestas reales al estímulo y a los instintos así como de la parte activa del proceso de evaluación. Espero que estés conmigo en esta otra también.


AUTOR


Armin Winkler
E-Mail: AWKobold@aol.com
Web: http://www.schutzhundvillage.com/arminhome.html

Traducido por : corby
E-Mail: corbycan@ya.com


 
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